Hoy me siento orgulloso de mi mismo después de tiempo inmemorial.
Ha acontecido uno de esos momentos únicos, y quizá irrepetibles, en la vida de una persona. ¿Quién es consciente de haber salvado una vida sin dedicarse profesionalmente a ello? Yo desde luego, hasta hoy, nunca.
Cuando uno escucha la expresión o dice "me muero de risa", es una frase que en sentido literal puede ocurrir.
Estaba allí, tendido cuando le sobreviene un ataque de risa.
Súbitamente el silencio, llamarlo por su nombre y el silencio por respuesta. Le turba la más profunda de las inconsciencias, aunque "sólo" durante los 10 segundos más eternos jamás vividos. Su rostro se torna grana y el drama se apodera de todo.
Como en un acto reflejo y como si estuviera acostumbrado a presenciar algo así todos los días, me abalanzo sobre él y, sin dudarlo, trato de separarle las mandíbulas. Un leve crujido seguido de una tos llena de vida, apacigua los nervios. Bienvenido. No me alegré más de ver el brillo en tus ojos. La huella de una dentellada tuya en mi índice izquierdo... El llanto de quien te quiere, cuando consciente de lo que ha pasado se da cuenta de eso mismo: todo ha pasado.
REMANDO SOBRE EL POLVO
miércoles, 11 de mayo de 2011
sábado, 7 de mayo de 2011
POR FIN TENGO MI BLOG
Son muchos los retos, grandes o pequeños, relevantes o menos trascendentes, que uno tiene en la vida. Si lo pienso fríamente, el hecho de crear un blog lo posicionaría al final de la última de mis listas de prioridades. No obstante, gastamos nuestro tiempo tantas veces sin pensar lo que repercutirá en nuestro día a día...
Ya esta hecho, después de varias horas divagando sobre nombres del blog, pseudónimos para firmar las entradas, diseños, gadgets y otros pormenores cuya utilidad algún día llegaré a entender.
Esta primera entrada creo que debo dirigirla a vosotros: conocidos, amigos, familiares, compañeros de trabajo y quizás algún despistado que todavía no sabe como ha llegado hasta aquí.
Pretendo dotar de vida a este sitio y ello dependerá de varios factores: mi habilidad para escribir sobre temas que resulten de vuestro interés, la frecuencia con la que escriba y sobretodo, vuestra participación. Aunque uno se suba a lo más alto de una cumbre y grite fuerte lo que siente no se sentirá más libre, desahogado o comprendido que aquel que sabe que siempre tiene una persona a su lado dispuesta a absorver cada una de sus palabras. Por eso si me siento solo, por más que escriba, cada una de mis palabras se disiparán en el aire.
Un abrazo.
Un abrazo.
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